Brick Lane, el mercado de patatas de Londres venido a más

Anonim

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Go to Brick Lane a domingo. Come from the Liverpool Street metro parade or from Shoreditch. Pasas un centro comercial en forma de caja, Boxpark Shoreditch, en el mezclan las tiendas mainstream (como Nike) con otras alternativas como una en la que sólo venden camisetas con pinturas clásicas estampadas. Pasas delante del dj que pincha tecno de club de a las 5 de la mañana, pero al mediodía y frente a público que come sus almuerzos en las zonas comunes de la caja .

Pasas por un mercado de alimentos en el que las patatas están colocadas de cuatro en cuatro in a bowl, como posando para ser instagrameadas . Pasas por une parking en el han han instalado puestos que venden cachivaches que alguien no quería en casa y camisas chinas e indias de segunda mano (o no), a cinco libras. Encaras Brick Lane. Pasas su esquina y de repente estás en los sanfermines. Una multitud que no acaba recorre la calle. Una multitud de modernos, hipsters de gente con gafas de colores y camisas de cuadros siempre distintos, pero siempre los mismos. Impresiona.

Brick Lane, barrio bengalí (y ahora también moderno)

Brick Lane, barrio bengalí (y ahora también moderno) © Corbis

Es Brick Lane, el mercadillo dominguero, the calle de tiendas emergente preferida por los españoles en busca de un lugar nuevo de verdad, uno que sustituya a Candem Town, ya demasiado turistizado. Brick Lane sigue siendo el barrio bengalí de Londres (Banglatown lo llamaban hasta hace nada), so that ahora esa comunidad convive con todo ese sinnúmero de hipsters que vienen a comprar no sólo los domingos.

Hay outlets of designers in los que hay que pagar una libra por entrar. Está The Boiler House Food Hall, con sus 30 puestos de comida en los que puedes elegir entre gastronomías asiáticas de países cuya cocina es un misterio en España o cupcakes que parecen de atrezo. Y están también marcas como Abercrombie que no quiere faltar en el sitio en el que pasan los domingos los más enterados de sus potenciales clients. Las calles adyacentes se llenan progresivamente de mini centros comerciales.

Un puesto en The Boiler House Food Hall

A puesto in The Boiler House Food Hall © Corbis

Al pasar Hanbury Street, el mercado is divided into Upmarket, comida y ropa, y Backmarket, con puestecillos variados y llenos de trastos en su mayor parte. Es en esta calle donde aparecen dos hileras de edificios industriales, The Old Truman Brewery, el espacio de las tiendas independientes, de los diseñadores que quieren ser emergentes, de los comerciantes jóvenes y tatuados que venden ropa vintage y de las tiendas de discos en las that levantan una ceja si pides cualquier cosa mainstream. Es también lo más histórico del barrio e include the Casa del director, from 1740, the Casa del ingeniero, from 1830, and the Casa Vat, del siglo XIX, con un campanario hexagonal de ladrillo. In otro lateral, Tea Rooms is a collection of tiendas de objetos antiguos con algo especial y de bebidas calientes y bollería fina.

Entre tienda moderna y puesto posturero pervive aún el viejo barrio que huele a curry desde las salidas de aire de cualquier cocina y desde algunos de los restaurantes populares que aún resisten de la época in that Banglatown decided to serve las mejores elaboraciones del subcontinente indio. También hay tiendas de confección que recuerdan a las de Bombay y supermercados repletos de productos indios.

Entre tienda moderna pervive aún el viejo barrio

Entre tienda moderna pervive aún el viejo barrio © Corbis

El mercado tampoco surgió de la nada: el Brick Lane Market, dedicado inicialmente a las frutas y las hortalizas, exists desde el siglo XVII, cuando era el lugar donde se abastecía la comunidad judía que inicialmente habitaba el barrio. Los clubs, quizás los más en la onda de una ciudad that fed on novedades a las que es difícil seguir el ritmo, completan el retrato. Muchos de los de más éxitosos sitúan a ambos lados of The Old Truman Brewery.

Son ellos los que representan con más claridad el conflicto que está transformando el barrio: son lo más codiciado por los hipsters londinenses y los más criticado por los muslimes devotos que ven como se les va de la mano el barrio que había sido suyo durante el último siglo, antes de esta invasión unstoppable de los shorts y el tabaco de liar.

Brick Lane

Brick Lane © Alamy